Mentiras y ocultaciones sobre la deuda griega y Alemania


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Mentiras y ocultaciones 


sobre la deuda griega y Alemania

El cuadro del mundo que se presenta a la gente no tiene la más mínima relación con la realidad, ya que la verdad sobre cada asunto queda enterrada bajo montañas de mentiras“.
Esta frase del lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky describe a la perfección la instrumentalización que el poder político y corporativo realizan los grandes medios de comunicación.
Unos medios de comunicación que sistemáticamente ocultan, mienten y tergiversan una realidad moldeada al servicio de muy determinados intereses, al tiempo que evidencian una falta de pluralidad ideológica realmente escandalosa, especialmente acusada en España a raíz de los pactos de una Transición que ellos mismos definen como “ejemplar”.
Y así podemos ver como en los medios escritos o en las tertulias de radio y de televisión que vemos y escuchamos a diario, a pesar de la variedad de contertulios que participan, sólo hay un solo y único discurso.
En él mencionar la palabra capitalismo está prohibido, hablar de socialismo o comunismo reales está prohibido, y si se hace obligatoriamente deben presentarse como sinónimos de dictadura, de ruina y / o de miseria económica, y si puede ser además se han de relacionar de la manera más negativa con ejemplos como los gobiernos de Venezuela o de Cuba, por no hablar de la antigua Unión Soviética y sus gulags.
Para estos medios las clases sociales han dejado de existir, referirse a ellas debe ser considerado como algo perteneciente al siglo XIX, en un discurso irreal y obsoleto. La receta que viene ahora es la de decir que “todos” somos iguales y que “todos” debemos hacer piña para salir de esta crisis.
Lo que esconden es que para algunos, muy pocos, la crisis ha sido un fabuloso negocio en la misma medida que ha sido una fabulosa estafa para la mayoría de la población. Pero esto no se dice, y si alguien lo dice, hay que clasificarlo como un anti-sistema o decir de él que quiere convertir a España en un kaos de pobreza y represión al estilo de las “dictaduras” de Venezuela o Cuba .
Asimismo, hablar de abandonar el euro, de no pagar la deuda ilegítima, de nacionalizar bancos y empresas, de regular los “mercados” financieros, de grabar los movimientos de capitales o de desobedecer a la Troika es algo que ni se debe plantear.
Y si alguien lo hace e intenta razonarlo lo que hay que hacer es interrumpirlo y rayar de nuevo de “bolivariano” y de antisistema, hay acusarle de querer terminar con nuestra civilización cristiana y occidental y con la democracia que nació de los pactos de la Transición y de nuestra modélica y monárquica constitución.
Este lunes se celebra una trascendental reunión en el Eurogrupo en que probablemente se puede decidir el destino de la nación más antigua de la cultura europea, Grecia.
Desde que Syriza se ganó democráticamente las elecciones y su gobierno comenzó a intentar renegociar la deuda con la Troika y manifestar su lógica intención de poner en marcha su programa electoral, una montaña de mentiras, tal como lo definió Chomsky , ampliamente difundidas por el establishment político-mediático español y europeo, ha ido inundando los principales y más influyentes discursos políticos y mediáticos europeos.
Falacias, mentiras y medias verdades que a fuerza de ser repetidas una y mil veces estos medios han querido convertirlas en verdades irrefutables, en dogmas de fe.
Hay que decirlo, repetirlo y denunciarlo. En mi opinión nueve de las ocultaciones, de las mentiras y falsedades interesadamente más extendidas que he podido leer o escuchar en la pluma o en boca de políticos, periodistas o creadores de opinión en los últimos meses, son las siguientes:
1.-El rescate a Grecia fue en realidad un rescate al sistema financiero europeo, mayormente al alemán.
La compra de deuda pública griega respondió a la necesidad de rescatar a los bancos privados (alemanes, franceses y españoles entre otros) que estaban llenos de su deuda pública hasta la médula.
Por este motivo, cuando parecía que el Estado griego colapsaría, la Troika intervino para evitar el daño a la banca privada, comprándole deuda pública y facilitando el pago de la deuda por parte del Estado griego.
Así lo afirman premios Nobel de Economía, como Jopsep Stiglitz o Paul Krugman, y también el director adjunto del Financial Times, Martin Wolf, poco sospechoso de ser un antisistema: los fondos de la Troika destinados a comprar la deuda pública a los bancos privados , no eran ” para ayudar a Grecia, sino para ayudar al sector financiero privado a abandonar Grecia“.
A raíz de este rescate, los actuales propietarios de la Deuda griega han pasado a ser los ciudadanos europeos, al haberse socializado las pérdidas que previsiblemente iban a tener los bancos. El Banco Central Europeo (6%), el Fondo Monetario Internacional (10%) y los 17 estados de la eurozona, incluyendo España, a través del llamado Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (60%), son los principales poseedores.
La misma práctica que estamos acostumbrados a ver en este “extraño” sistema de economía de libre mercado hecho a la carta de las grandes empresas financieras, que privatizan sus beneficios pero socializan sus perdidas.
2.-España no le ha prestado a Grecia 26.000 millones de euros, tal como se ha repetido tantas veces por los medios de comunicación.
Algunos representantes políticos mienten también descaradamente cuando hablan de este tema. Así, por ejemplo el ministro Luis de Guindos afirmó que España velará por no perder los 26.000 millones de euros que ha prestado a Grecia 
” La gente debe ser consciente de que nosotros hemos sido muy generosos con Grecia, continuaremos siéndolo como lo fuimos en el pasado, y sin embargo, hay 26.000 millones de euros prestados y España debe velar por ese dinero, que es de todos los españoles (…) Cualquier político responsable lo que quiere es que este dinero se recupere . 
Estos 26.000 millones para un país como España suponen un esfuerzo enorme, es un esfuerzo muy importante, es una cantidad equivalente a lo que España gasta en un año en el pago de las prestaciones por desempleo “.
O el ministro Margallo, quien mintió cuando afirmó que ” si no hubiéramos prestado dinero a Grecia, hubiéramos podido aumentar las prestaciones por desempleo un 50 por ciento o aumentar las pensiones un 38 por ciento “.
Todo una gran falsedad. Si bien es cierto que el Estado español le prestó en Grecia 6.659,48 millones de euros en 2010 y 2011, el resto hasta los 26.000 millones mencionados (unos 19.600 millones de euros) son en realidad el dinero que le prestaron a determinados inversores financieros en el Estado griego (para hacer negocio), y que el Estado español ha avalado.
Es decir, el Estado español no puso ni un euro de esos 19.600 millones, aunque sí se comprometió a pagar en caso de que el Estado griego no pagara a estos inversores. Pero son dos cosas muy diferentes.
3.-Mario Draghi, el todopoderoso presidente del BCE, uno de los tres brazos de la Troika, fue el que desatascó hace unas semanas la difícil negociación entre las delegaciones europeas y el gobierno griego, según se comenta en ” sembrar el pánico entre los socios en dar cifras concretas sobre la mala situación del sistema financiero griego, que desde diciembre ha visto evaporarse 20.000 millones en depósitos, una fuga de capitales que hubiera aumentado frente a un fracaso del Eurogrupo “.
Pero lo que no se dice de Mario Dragui es que él mismo es el lobo que está al cuidado del corral. Porque Draghi era vicepresidente para Europa de uno de los bancos de inversión más grandes del mundo, el Goldman Sachs, cuando precisamente este banco ha sido reconocido como el que ayudó a ocultar el déficit de las cuentas griegas del gobierno conservador de Kostas Karamanlis.
Mario Draghi tenía cargo operativo en este banco precisamente durante el período en que se practicó la ocultación del déficit griego. 
A estas alturas se sabe que Goldman Sachs no sólo había enmascarado la deuda griega, sino que había vendido productos financieros griegos en EEUU, ocultando información valiosa a los compradores. 
Parte de estas operaciones se habían hecho en la primavera de 2002, cuando Draghi ya era vicepresidente para Europa de Goldman Sachs.
4.-Alemania, a la cabeza del resto de socios comunitarios, se muestra completamente intransigente con la negociación de la deuda griega.
Pero se esconde el hecho de que precisamente Alemania se benefició de una generosa condonación de la deuda al principio de su ‘ milagro económico ‘, derivada de los costes que se originaron durante la II Guerra Mundial.
El llamado Acuerdo de Londres sobre la Deuda de Alemania es un desconocido ejemplo de reestructuración moderna de deuda soberana, algo muy sorprendente si se considera su eficacia a la hora de recuperar la sostenibilidad de la deuda alemana (occidental).
Hacia el final de las negociaciones con los países perjudicados por la Alemania nazi, se canceló la mitad de todas las deudas de 38.000 millones de marcos, y los remanentes fueron reprogramados de forma tan inteligente que Alemania nunca tuvo de volver a afrontar un problema de deuda.
El contraste entre el trato histórico dado en Alemania y el trato dado hoy en Grecia no puede ser más obvio. 
Alemania se benefició de una condonación de gran alcance como resultado de la cual su economía creció de forma rápida y sostenible.
Grecia, en cambio, está siendo forzada a ‘consolidarse’ a sí misma a lo largo de una recesión extremadamente dolorosa y destructiva que sacude la sociedad hasta sus mismos cimientos.
En 1953, uno de estos generosos (para Alemania) acreedores fue, por cierto, Grecia, que no tuvo en cuenta los numerosos crímenes de guerra que las fuerzas de ocupación alemanas habían cometido pocos años antes en suelo griego.
Pocas reestructuraciones de deuda soberana han permitido de forma tan clara como la de 1953 que se hiciera una transición desde un estado con un endeudamiento crítico, hasta una situación en que la deuda ya no es un obstáculo para el desarrollo económico y social .
Este acuerdo es aún hoy uno de los mejores ejemplos históricos de lo que es razonable y sostenible y de lo que puede llegar a ser la resolución de una deuda si hay voluntad política. Algo que ahora, precisamente Alemania, no quiere que pase con Grecia.
5.-Grecia fue un país que la ocupación alemana durante la II Guerra Mundial llevó a una absoluta quiebra de la que no ha podido recuperarse, a pesar de los años transcurridos desde entonces.
En abril de 2013, un comité del Ministerio Griego de Finanzas evaluó en 162.000 millones de euros -casi la mitad de la actual deuda griega, o el 80% de su PIB- su cuantía, sumados el expolio y la destrucción de infraestructuras (108.000 millones) y la devolución del préstamo forzoso (54.000 millones) que el Banco de Grecia tuvo que conceder a Berlín en 1942 para financiar su propia ocupación, destrucción y expolio.
La invasión, una de las más bárbaras de Europa, costó la vida a 300.000 griegos.
También se recuerdan los expolios, el saqueo de cosechas, alimentos y bienes, o cosas inmateriales pero tan dolorosas como sufrir la afrenta de ver la bandera nazi ondeando en lo alto de la Acrópolis. Después de la derrota de Alemania en la II GM, Grecia exigió a Alemania en la Conferencia de París 10.000 millones de dólares de la época en concepto de reparación por el daño sufrido, el cuarto más grande de Europa, después del de la Unión Soviética, Polonia y Yugoslavia. Pero Grecia se vio forzada a renunciar a las compensaciones en 1953, en el acuerdo sobre la condonación de su deuda, en parte por la presión de EEUU. De esto no se en habla.
6.-Muy poco se habla en estos medios de comunicación que la auténtica sentencia de muerte para el pueblo de Grecia fue la firma en febrero de 2012 del llamado “Memorando de Entendimiento” (MOU en sus siglas en inglés ), un documento que deroga la soberanía de Grecia como estado soberano y entrega el país a bancos y empresas extranjeras. 
El edicto en la página 43 de este memorándum impone normas estrictas para todo, desde la reducción de gastos en medicamentos que salvan vidas a las ” limitaciones impuestas a los minoristas en la venta de productos de categorías restringidas, como alimentos para bebés”.
Así, por ejemplo, el MOU exige un recorte del 10% del sueldo de los funcionarios y otros trabajadores del gobierno, recortes de fondos de la seguridad social y de los hospitales y más privatizaciones de activos de propiedad pública, lo que ha causado la reducción del PIB griego. En vez de ayudar a Grecia a salir de su depresión, el memorando recorta el gasto público mientras crea nuevas oportunidades para aumentar la explotación y el saqueo del estado por manos extranjeras.
7.-El “revolucionario” Plan de Salónica del gobierno de Syriza , lo que puso tan nervioso en la Troika y a sus lacayos europeos, no es otra cosa más que 11 medidas que tienen más de sentido común y de solidaridad con los amplios sectores de la sociedad griega que viven bajo el umbral de la pobreza, que de medidas revolucionarias que ponen en peligro la estabilidad de la UE.
El plan de Tsipras está destinado a cortar 
“la emergencia humanitaria” que vive Grecia.
Tsipras no ha sostenido en ningún momento que daría marcha a un proceso de revolución o de desmarque de la Unión Europea, ni que iba a pedir los 130 mil millones de euros al BCE, como lo hicieron sus antecesores para salvar los mismos que condujeron Grecia a su actual estado.
Tsipras habló sólo de 2 mil millones de euros para hacer frente a la emergencia social que sufre su país, dinero que se pretende recaudar con una lucha más eficiente contra la evasión fiscal y con nuevos impuestos para las rentas más altas .Nada del otro mundo pero que ya han provocado duros ataques por ser consideradas como “medidas populistas”.
Once medidas encaminadas, entre otras cosas, a dar comida, luz, techo y sanidad a 300 mil hogares, a promulgar una nueva moratoria de los desahucios en viviendas de valores menores a los 200 mil euros, a hacer un aumento del salario mínimo desde los 586 euros a 751, todo ello acompañado de una reforma laboral para generar condiciones laborales dignas a la población. 
O a reducir a la mitad los 7.500 coches oficiales, a detener las privatizaciones, quedando prohibido vender bienes nacionales para pagar deudas.
En resumidas cuentas, once medidas destinadas a devolver algo de dignidad a una sociedad que está en tierra, sometida a los dictados de la troika, con altísimos índices de paro y con un aumento constante de los índices de marginalidad y pobreza urbana.
8.-Se esconde sistemáticamente en los medios de comunicación los brutales efectos de la crisis sobre la mayoría de la población griega, una auténtica doctrina del shock aplicada sobre los ciudadanos de un país entero.
Así, por ejemplo, los investigadores de la revista British Medical Journal observaron que el número total de suicidios en Grecia experimentó un incremento sostenido de 11,2 por mes en promedio en junio de 2011, justo después de que el Gobierno griego aprobara una segunda serie de medidas de austeridad.
Además, las consecuencias de los cuatro últimos años de la crisis en las condiciones de vida de los hogares han sido gravísimas, como demuestra un estudio de Elster. 
Según este estudio, el 20,3% de la población no puede alimentarse de manera adecuada, está en dificultad de pagar sus facturas y no tiene bienes básicos como lavadoras, televisores teléfono o coche. En 2010, el porcentaje de la población en estas condiciones era del 11,6%.
En cuanto al índice de pobreza, más del 35% de los griegos vive por debajo del umbral de la pobreza, según las estadísticas del Elster.
Después de 5 años de crecimiento negativo, con tasas de paro más logradas y recortes salvajes en los programas de protección social, a la sociedad griega ya no le quedan más agujeros en el cinturón para seguir estrechándose ello.
Los diabéticos no pueden pagarse la insulina, el uso de antidepresivos y otros fármacos para prevenir el suicidio están fuera del menú, las tasas de tuberculosis y VIH son altísimas y los desesperados pensionistas de Atenas han quedado condenados a bucear en las cubos de la basura de las tiendas de alimentación para arañar unos pocos residuos de alimentos con los que intentar alimentar ellos y sus familias.
Ha habido un fuerte incremento en el número de bebés que son abandonados en clínicas y entregados a instituciones de caridad, ya que sus familias no quieren dejarlos morir por falta de alimentos, y van en aumento los casos de madres y padres que no pueden sacar adelante a sus propios hijos.
La sorprendente conversión de una nación moderna en un estado fallido no se ha producido de la noche a la mañana, ni sin la “ayuda” de los burócratas de la UE y de los potentados financieros que dictan la política económica desde Bruselas, Frankfurt y Berlín, según apunta el periódico “The Guardian”.
La evidencia de la pobreza, desigualdad e imposibilidad de acceso a los servicios primarios confirma la creciente desesperación que se desprende de la gente de la primera línea (…) 
Si el gobierno hubiera dado a conocer la severidad de la situación, el propio gobierno griego y la UE deberían haber admitido también que el actual estado de cosas ha sido producido por el llamado “rescate” de Grecia. 
Por ello, las autoridades han optado por el silencio“.
9.-Los medios de comunicación destacan las obligaciones que tiene Grecia con sus deudores , sin importar que las brutales políticas de recortes están llevando al pueblo griego a la desesperación más absoluta ya la pérdida de los derechos más elementales, como acabo de mencionar.
Pero se esconde el hecho de que en la Unión Europea existen, no una ni dos, sino tres Cartas Europeas sobre los derechos sociales de los ciudadanos : 
la Carta Social Europea , la más antigua de todas, editada en 1961 y revisada en 1996; la Carta comunitaria de los Derechos Sociales fundamentales de los Trabajadores (1989), una declaración de derechos elaborada y aprobada en la sede de la Comunidad Económica Europea para jefes de Estado y de gobierno de los Estados miembros reunidos en Estrasburgo en 1989; y la Carta de los Derechos fundamentales de la Unión Europea , elaborada en 2000, en el que además de los derechos sociales, se recogen los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de los europeos.
Su artículo número 1 habla de la Dignidad Humana y dice: 
” La dignidad humana es inviolable. Será respetada y protegida. La dignidad de la persona humana no sólo es en sí un derecho fundamental, sino que constituye la base misma de los derechos fundamentales “.
¿A qué han reducido la dignidad de los ciudadanos griegos los burócratas y fundamentalistas del austeridicio de la Unión Europea? En un montón de mentiras creadas y difundidas al servicio de las élites financieras europeas, principalmente alemanas.
Valencia, a 11 de mayo de 2015.
Del blog La sartén mecánica, versión en catalá en la web fuente.
Fuente: vilaweb.cat
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