Por qué Israel no debería existir

 


Por qué Israel no debería existir

Counter Punch

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Sugiriendo que no debería existir del Estado de Israel, no estoy siendo antisemita. 

Estoy, sin embargo, siendo antisionista. Hay una clara diferencia. 

Un antisemita es alguien que tiene prejuicios contra los judíos. 

Un anti-sionista, por el contrario, se opone a ese sector de la población judía que ve como su derecho dado por Dios establecer un estado judío en la Tierra Santa a expensas del pueblo palestino que ha vivido allí por dos mil años.

La creación de un estado judío en medio del mundo árabe no sólo representa la continuación del colonialismo europeo en Palestina, sino que también ha consistido en la limpieza étnica de los palestinos y el establecimiento de un sistema de segregación por parte de una nación canalla que ha violado repetidamente las leyes internacionales. 

Teniendo en cuenta esta realidad, y el hecho de que Palestina es la tierra santa de tres religiones, la única solución justa para el proyecto sionista del Estado de Israel y sus aliados occidentales está en el establecimiento de un solo país: un estado democrático laico de Palestina en el que los judíos , árabes y cristianos tienen los mismos derechos.

El auge del Movimiento Sionista

El movimiento sionista surgió en Europa a finales del siglo XIX y alentó a los judíos europeos para escapar del antisemitismo mediante la migración a Palestina, que era gobernada por los turcos otomanos en ese momento, con el objetivo de crear un Estado judío en la Tierra Santa. 

Esta migración aumentó la población judía en Palestina de 4 por ciento en 1850 a 11 por ciento en 1917, año en que la Declaración Balfour efectuada por del gobierno británico declaró: 

"El Gobierno de Su Majestad favorece el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío, y utilizará sus mejores esfuerzos para facilitar la consecución de este objetivo".

Después de la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, los países de la región fueron gobernados por Gran Bretaña y Francia bajo mandatos de la Sociedad de las Naciones (antecesora de las Naciones Unidas). 

Pero la Segunda Guerra Mundial provocó la caída de los imperios europeos mientras las colonias en todo el mundo se independizaron. 

En consecuencia, el Líbano (1943) y Siria (1946) obtuvieron la independencia de Francia, mientras que Jordania (1946) se liberaba del dominio británico. La excepción fue Palestina, que había sido gobernada por Gran Bretaña desde 1922.  

Según todos los derechos, Palestina, al igual que sus vecinos, debería haberse convertido en una nación independiente después de la Segunda Guerra Mundial, pero el proyecto sionista apoyado por Occidente impidió la concreción. 

De conformidad con la Declaración Balfour, Gran Bretaña y los Estados Unidos trataron de garantizar la creación de un estado judío en Palestina. 

Bajo el dominio británico, la población judía en Palestina había aumentado de 11 por ciento en 1922 a 32 por ciento en 1948, y muchos de ellos llegaron a partir del final de la guerra.

En 1947, las flamantes Naciones Unidas adoptaron el Plan de Partición de Palestina sin ninguna consulta con el pueblo palestino. 

El plan requería que el 56 por ciento de Palestina se convirtiera en el estado judío de Israel y en el 43 por ciento del territorio un Estado palestino. 

A pesar de una gran mayoría árabe en Palestina, la parte del territorio de Israel era más grande con el fin de acomodar el aumento de la migración anticipada de judíos europeos. 

El restante 1 por ciento de Palestina, que consiste en la Ciudad Santa de Jerusalén, iba a ser un territorio internacional administrado por las Naciones Unidas.

Grupos judíos apoyaron el plan de partición, pero los palestinos y los estados árabes vecinos se opusieron por considerar que violaba los principios de la autodeterminación nacional de la Carta de las Naciones Unidas por los cuales los palestinos deberían tener el derecho de decidir su propio destino. 

El plan no fue implementado. 

Sin embargo, la población judía en Palestina anunció unilateralmente la creación del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948.

El Nuevo Colonialismo Europeo

Según el historiador israelí Ilan Pappe, a finales de 1949, Israel había destruido más de 400 pueblos palestinos, masacrado a miles de civiles y desplazó por la fuerza a ​​casi un millón de palestinos, que acabaron en campos de refugiados en los países árabes vecinos. 

En otras palabras, habiendo el pueblo judío sufrido los horrores del Holocausto, los sionistas estaban ahora llevando a cabo, de acuerdo con Pappe, la limpieza étnica del pueblo palestino.

Este proceso de limpieza étnica permitió a Israel ampliar y ocupar el 77 por ciento del territorio palestino, todo menos Jerusalén Este, Cisjordania y Gaza. 

En los siguientes tres años, 700.000 judíos emigraron a Israel, en su mayoría de Europa. 

Esta colonización judía de Palestina representó una continuación del colonialismo europeo de manera que el ejercicio del poder sobre el pueblo palestino pasó del gobierno británico a los judíos europeos en la forma del nuevo Estado de Israel.

Tras la guerra de 1967 con varios estados árabes (Siria, Jordania y Egipto), Israel ocupó militarmente el 23 por ciento restante de Palestina (Jerusalén Este, Cisjordania y Gaza). 

El Consejo de Seguridad de la ONU respondió aprobando la resolución 242 que exigía la "retirada de las fuerzas armadas israelíes de los territorios ocupados en el reciente conflicto". 

Estados Unidos ha utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad en 41 ocasiones para asegurarse de que las numerosas resoluciones de la ONU condenando la ocupación ilegal de Israel nunca se aplicaran.

No fue sino hasta después de que los palestinos se vieron obligados a existir bajo la ocupación militar ilegal de Israel tras la guerra de 1967, que la Organización de Liberación de Palestina (OLP) decidió hacer de la lucha armada la pieza central de su campaña para lograr un estado palestino. 

Y no fue sino hasta después de 20 años de soportar una ocupación militar opresiva y la falta de voluntad de la comunidad internacional para hacer cumplir las resoluciones de la ONU, que los sectores de la sociedad palestina se hicieron cada vez más radicalizados y se formó el grupo islámico Hamas. 

Hamas comenzó a utilizar los atentados suicidas como táctica a principios de 1990, ya que no podía luchar contra un estado israelí militarmente muy superior, respaldado por los EE. UU. en una guerra convencional. 

A partir de 2001, también comenzó a lanzar cohetes primitivos e imprecisos sobre Israel desde sus bastiones de Gaza.

A pesar de que Israel retiró sus fuerzas armadas de Gaza en 2005, se implementó un bloqueo militar en el pequeño territorio al año siguiente a través del cual se controla estrictamente todos los accesos de personas, alimentos, medicinas y otros materiales. 

Algunos analistas afirman que el bloqueo permanente de Israel de 1,8 millones de habitantes de Gaza ha creado la prisión más grande del mundo.

Mientras tanto, Israel no sólo ha continuado su ocupación ilegal de Cisjordania y Jerusalén Este, sino que ha violado el derecho internacional aún más al desplazar por la fuerza a las comunidades palestinas y alentar a los judíos para entrar en los Territorios Ocupados. 

En la actualidad se estima que casi medio millón de judíos viven en asentamientos ilegales en Cisjordania y Jerusalén Este a pesar de las resoluciones de la ONU que exigen que sean desmantelados.

Israel también ha construido un muro gigante conocido como el muro de separación en Cisjordania con el fin de separar los asentamientos ilegales de comunidades palestinas y restringir la circulación de los palestinos. 

Mientras tanto, además de establecer los asentamientos ilegales, Israel también ha construido en Cisjordania zonas industriales en la que trabajadores palestinos se ven obligados a soportar los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo.

La discrepancia flagrante de los derechos otorgados a los colonos judíos en comparación a los palestinos que viven en los territorios ocupados constituye un sistema de apartheid. 

De hecho, como ha señalado John Dugard, abogado de derechos humanos de África del Sur y ex Relator Especial de la ONU, 

"No tengo ninguna duda en decir que los crímenes de Israel son infinitamente peores que los cometidas por el régimen del apartheid de Sudáfrica".

En 1947, el año anterior a que Israel se declarara un estado soberano, los palestinos vivían en el 94 por ciento de Palestina. 

Hoy en día, habitan solo el 15 por ciento, mientras unos cinco millones viven en campos de refugiados en Cisjordania y países vecinos. 

Las densidades de población en los campamentos de refugiados palestinos se encuentran entre las más altas de cualquier lugar de la tierra. 

Por ejemplo, más de 10.000 refugiados viven en un kilómetro cuadrado en el campo de Al-Amari, en Cisjordania, lo que equivale a cinco veces la densidad de población de la ciudad de Nueva York. 

Como me manifestó uno de los refugiados de tercera generación en el campo de Al-Amari: 

"Tenemos un sueño de regresar a nuestras tierras. 
Cuánto tiempo va a tomar y en qué generación será, no sabemos".

El desproporcionado número de palestinos muertos en el conflicto de larga duración, es una realidad oculta para muchos en Occidente. 

En los últimos 15 años, según la organización israelí de derechos humanos B'Tselem, 8701 palestinos han sido asesinados por los israelíes en comparación con 1.138 israelíes muertos por palestinos

La disparidad en el número de niños palestinos muertos es aún mayor con un total de 1.772 muertos durante ese período en comparación con 93 niños israelíes.

Teniendo en cuenta esta historia, la afirmación repetidamente hecha por los Estados Unidos y otras naciones occidentales de que las acciones militares de Israel no son más que actos de autodefensa contradice la realidad sobre el terreno. 

Sin duda, la violencia llevada a cabo por personas obligadas a vivir bajo una ocupación militar ilegal violenta y el bloqueo, es lo que debe ser considerado como un acto de defensa propia. 

Después de todo, la resistencia francesa a la ocupación nazi de Francia durante la Segunda Guerra Mundial es vista como una lucha heroica por la liberación nacional. 

En marcado contraste, los resistentes palestinos están etiquetados de 'terroristas'.

A pesar de los mejores esfuerzos de los Estados Unidos y otros gobiernos occidentales, así como de los medios de comunicación para instalar a Israel como la víctima en este conflicto, las cifras evidencian quién está cometiendo la mayor parte de los asesinatos y causando la mayor parte de los muertos. 

El hecho de que a las personas obligadas a vivir bajo una ocupación militar extranjera ilegal sean los acusados de agresores, constituye un impresionante ejemplo del doble lenguaje orwelliano.

Colaborando con los colonizadores

Esta expansión violenta del control israelí sobre toda Palestina cumple el sueño sionista europeo iniciado en el siglo XIX. 

Lamentablemente, en el último par de décadas, algunos líderes palestinos han sido cómplices en el proyecto sionista. 

El proceso de paz de Oslo, durante la década de 1990 vio a la OLP reconocer al Estado de Israel y, a cambio, Israel permite a los palestinos un limitado autogobierno en algunas partes de la Ribera Occidental y Gaza. 

Sin embargo, el llamado proceso de paz pospuso abordar la cuestión crucial del "derecho de retorno" para los refugiados palestinos.

Las primeras elecciones parlamentarias palestinas en virtud de los Acuerdos de Oslo se celebraron en 1996 y fueron ganadas por el Fatah, el partido político de la OLP, que luego lideró el nuevo Gobierno de la Autoridad Palestina. 

La Autoridad Palestina comenzó a recibir ayuda significativa de los gobiernos occidentales. 

A cambio, la Autoridad Palestina ha controlado a la población palestina a favor de Israel en las áreas de los territorios ocupados que gobierna. 

En otras palabras, de la misma manera que los administradores y la policía india gubernamentales supervisaron el día a día de la India colonial en nombre de los colonizadores británicos, la Autoridad Palestina ha servido a los colonizadores israelíes de los territorios ocupados a cambio de la ayuda occidental y una reducida presencia militar israelí.

La entrada de ayuda extranjera, especialmente la financiación de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), está destinado a lograr la "paz económica" al permitir que algunos sectores de la población palestina alcance un cierto bienestar material sin desafiar la ocupación israelí en curso ni la continua la expansión de los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este, que violan tanto los Acuerdos de Oslo como el derecho internacional. 

En referencia a la larga duración y el estancamiento de las conversaciones de paz , el ex Relator Especial de la ONU, Dugard declaró recientemente: 

"Creo que la estrategia de Israel y también de los Estados Unidos es simplemente permitir conversaciones por siempre, mientras que Israel se anexiona más tierra y se hace cargo de los territorios palestinos".

Mientras tanto, el modelo económico emergente en Cisjordania no es sostenible, ya que es casi totalmente dependiente de la ayuda extranjera y las ONG internacionales. 

Además, los beneficios del modelo económico son en gran parte restringidos a Ramallah, la sede del gobierno de la Autoridad Palestina, creando lo que se conoce en la Ribera Occidental como la "burbuja Ramallah. 


Como el Dr. Hanan Chehata, profesor de derecho y ex corresponsal del Monitor del Medio Oriente explica,

... Mientras los que están en Ramallah actualmente pueden viajar por esa pequeña ciudad relativamente sin impedimentos, los palestinos en el resto de la región están sometidos a la humillación diaria en los bloqueos de las carreteras israelíes y puestos militares de control; también tienen que soportar detenciones indiscriminadas e interrogatorios injustificados que los somete con frecuencia a la tortura y a veces hasta la muerte. 

Mientras que los residentes de Ramallah pueden ir a trabajar en el día razonablemente con la certeza de que van a volver a casa por la noche para una comida caliente y a sus bien descansados miembros de la familia, otros palestinos abandonan sus hogares sin saber si sus casas aún estarán de pie cuando regresan o si habrán sido demolidas por las excavadoras Caterpillar de los israelíes con el fin de hacer espacio para nuevos asentamientos israelíes.

En otras palabras, si la Autoridad Palestina y sus partidarios cooperan con los colonizadores israelíes, reciben recompensas económicas y son librados de la brutalidad excesiva ejercida por el ejército israelí. 

Pero los que insisten en resistirse activamente a los colonizadores soportarán todo el peso de la agresión israelí. 

No en vano, a los ojos de muchos palestinos, la Autoridad Palestina se ha vendido a los colonizadores por connivencia con Israel y Estados Unidos para lograr la "paz económica" a expensas de la liberación nacional.

El creciente descontento con la Autoridad Palestina se hizo evidente en las elecciones generales de 2006, cuando Fatah fue derrotado cómodamente por Hamas. 

Después de la elección, Fatah se negó a entregar el poder en Cisjordania y, con el apoyo de Israel y las naciones occidentales, no ha dejado de gobernar durante los últimos nueve años como un gobierno, mientras que en Gaza Hamas ha gobernado por ser un gobierno electo.

El único lugar que se han autorizado para llevar a cabo elecciones ha sido en las universidades y éstas son vistas como un barómetro que refleja los puntos de vista políticos de la población palestina en general. 

En las elecciones del consejo estudiantil de la Universidad de Birzeit en Ramallah del mes pasado, el Islamic Wafaa 'Bloc, afiliado a Hamas derrotó a la lista de estudiantes de Fatah, y ganó la mayoría de los escaños. 

Nadine Suleiman, una estudiante de administración pública de cuarto año, explicó por qué ella votó por Hamas: 

"Detesto la corrupción de la AP [Autoridad Palestina], la coordinación de la seguridad con Israel que implica arrestar y matar palestinos que están en la lista de palestinos requeridos por Israel mientras que los palestinos no obtienen nada a cambio. 

El PA sólo está interesado en mantener su riqueza y privilegio".

Las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina financiadas por Estados Unidos respondieron rápidamente a los resultados de las elecciones de la Universidad de Birzeit arrestando a cuatro estudiantes que pertenecen al partido ganador para luego interrogarlos y golpearlos. 

En total, 25 estudiantes de toda Cisjordania fueron arrestados y las elecciones programadas en la Universidad Nacional de An-Najah y la Universidad de Hebrón fueron pospuestas. 

Según Human Rights Watch, "Es muy preocupante que los estudiantes estén en el poder de las fuerzas palestinas sin razón aparente que no sea su conexión con Hamas o sus opiniones".

Así, mientras que en el frente internacional, la Autoridad Palestina ha desafiado a Israel mediante la obtención de la membresía en la Corte Penal Internacional (CPI), en el terreno, en Cisjordania hace regularmente detenciones, interroga, encarcela y tortura a los palestinos que son vistos como simpatizantes de Hamas o que agresivamente desafían la ocupación israelí en su búsqueda de la liberación. 

Como resultado de su incapacidad para convocar nuevas elecciones, su corrupción en relación con el manejo de la ayuda exterior y su complicidad con la ocupación ilegal israelí, muchos palestinos ya no ven el gobierno de la Autoridad Palestina como legítimo.

Por el contrario, Hamas es visto por muchos palestinos como la resistencia activa contra Israel, y es esta percepción y su relativa falta de corrupción que está en la raíz de su apoyo popular. 

Esta resistencia ha llevado también a Israel a lanzar tres asaltos militares a gran escala contra Gaza durante los últimos siete años (2008, 2012 y 2014). 

De acuerdo con las Naciones Unidas, siete semanas de invasión militar israelí en Gaza el año pasado resultó en la muerte de 2.025 palestinos, entre ellos 1.483 civiles, de los cuales 521 eran niños. 

Mientras tanto, 71 israelíes murieron, de los cuales 66 eran soldados. 

Además, más de medio millón de palestinos fueron desplazados por la fuerza de sus hogares por el asalto.

La solución de un solo Estado

La Autoridad Palestina ha aceptado la solución de dos estados propuesto como parte del proceso de paz de Oslo. 

La idea básica es que la Ribera Occidental y Gaza constituirían un estado palestino (sólo el 23 por ciento de Palestina), quedando el resto para Israel. 

Pero el apoyo de la Autoridad Palestina para una solución de dos Estados es contrario a los deseos de la mayoría de los palestinos. 

En una encuesta realizada el año pasado, el 60 por ciento de los palestinos cree en una solución de un solo Estado, mientras que sólo el 27 por ciento apoyó la opción de dos estados.

La solución de dos estados constantemente promocionada por los Estados Unidos y otras naciones occidentales, y con el respaldo de la Autoridad Palestina, está completamente fuera de contacto con la realidad en Cisjordania y Jerusalén Este. 

Según Tariq Dana, profesor de la Universidad de Birzeit en Ramallah, "una solución de dos estados no es posible. No es viable dada la realidad sobre el terreno".

La realidad a la que Dana se refiere es la constante expansión de asentamientos judíos ilegales que son ahora el hogar de casi medio millón de judíos. 

Los asentamientos ahora cubren más del 40 por ciento de Cisjordania, dominando las mejores tierras agrícolas y el acceso al suministro de agua principal de la región. Como Daniella Weiss, -ex alcalde sionista de un asentamiento judío en Cisjordania-, admitió hace unos años: 

"Creo que los asentamientos impiden el establecimiento de un estado palestino en la tierra de Israel. Este es el objetivo. Y esta es la realidad". 

Es evidente que cualquier solución de dos estados que cree un Estado palestino viable requeriría el desmantelamiento de estos asentamientos y la retirada de los colonos de lo que los sionistas consideran que es su Tierra Santa.

Lejos de desmantelar los asentamientos, las políticas de Israel los están afianzando aún más. 

Con la construcción de la barrera de separación, el gobierno israelí está tratando de anexar los asentamientos al Estado de Israel, lo que dejaría a los palestinos con tres pequeños trozos inconexos de tierra árida y rocosa que carecen de acceso a los suministros esenciales de agua. Tal resultado no constituiría un Estado palestino viable.

Muchos palestinos apoyan el establecimiento de un solo Estado de Palestina en el que los árabes y los judíos tendrían los mismos derechos. 

El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), -el segundo mayor miembro de la OLP después de Fatah y un grupo terrorista a los ojos de los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, ya que aboga por la lucha armada-, se opone tanto a la Palestina gobernada por la Autoridad como a la solución de dos estados. 

Según el FPLP,

El movimiento de liberación palestino no es un movimiento racial con intenciones agresivas contra los judíos. No se dirige contra los judíos. ... 

El objetivo del movimiento de liberación palestino es establecer un Estado nacional democrático en Palestina en el que tanto árabes y judíos vivirán como ciudadanos con igualdad de derechos y obligaciones y que constituirán una parte integral de la presencia nacional progresista democrática árabe que vive en paz con todo fuerzas del progreso en el mundo.

Hamas también ve la solución de un Estado como la única respuesta, aunque sea un Estado islámico en el que los derechos de los judíos están protegidos. 

Pero la creación de una Palestina islámica simplemente sustituiría un estado religioso (Israel) con otro. Habida cuenta de que Palestina es la Tierra Santa de las tres religiones (Islam, Judaísmo y Cristianismo) y el hecho de que una parte significativa de la población palestina apoya un Estado laico, la solución a este conflicto aparentemente insoluble podría ser la sustitución de un Estado sionista con un nación democrática laica en la que todos los ciudadanos-judíos, cristianos y musulmanes-, tienen los mismos derechos y responsabilidades.

Conclusión 

El establecimiento de un estado sionista en medio del mundo árabe para los inmigrantes judíos de Europa sólo fue posible gracias al apoyo de las potencias imperialistas occidentales, entre ellas Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá. Y la propia existencia y la continua expansión de los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén 

Este Israel constituyen la continuación del colonialismo europeo en el siglo XXI, a expensas del pueblo palestino que ha vivido allí durante dos mil años.

Ante esta realidad, el estado judío de Israel debe ser visto tanto como ilegítimo y también como otra de las consecuencias catastróficas del imperialismo occidental. 

La única solución justa a este conflicto arraigado es permitir, finalmente, a los palestinos establecer el estado independiente que deberían haber alcanzado tras la Segunda Guerra Mundial y permitir el retorno de todos los refugiados. 

En otras palabras, un solo Estado palestino, laico en el que judíos, cristianos y musulmanes comparten todos los mismos derechos. 

Tal solución de un Estado no es antisemita, es sensato.

Garry Leech es un periodista independiente y autor de numerosos libros, entre ellos 

Capitalism: A Structural Genocide   (Zed Books, 2012); 



También es profesor del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Cape Breton en Canadá.





artículo elaborado por Rubén
Febrero 1, 2009
del Sitio Web ElProyectoMatriz

La Red Judía Anti-Sionista Internacional, es una red internacional de judíos incondicionalmente comprometidos con las luchas de emancipación humana, de las cuales la liberación de los habitantes de Palestina y de su tierra es una parte primordial.

Ya que la histórica y progresiva limpieza étnica de la población Palestina de sus tierras por parte del Estado de Israel contradice y traiciona esta larga historia de participación judía en luchas de liberación colectivas.

Pero en primer lugar, definamos el sionismo. El sionismo es un movimiento político internacional que propugnó desde sus inicios el restablecimiento de una patria para el pueblo judío en Eretz Israel, (”Tierra de Israel”). Dicho movimiento fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del moderno Estado de Israel.


El término sionismo deriva de la palabra Sion, este nombre se refiere inicialmente al monte Sión, una montaña cerca de Jerusalén.
Aunque sus orígenes son anteriores, el movimiento político laico actual fue establecido oficialmente por el periodista austro-húngaro Theodor Herzl considerado el padre del sionismo en general y de la rama política en particular; a fines del siglo XIX. El movimiento tiene como objetivo fomentar la migración judía a la Tierra Prometida y fue exitoso en el establecimiento del Estado de Israel en 1948.

El sionismo no recibió en sus comienzos el apoyo mayoritario de los judíos.


En particular, no contó con las simpatías de la mayoría de los judíos de Europa occidental, que creyeron poder considerarse a sí mismos como ciudadanos con plenos derechos en sus respectivos países, tras los aires de emancipación y tolerancia que trajo consigo la Ilustración y el estado liberal decimonónico clásico.

La forma más exacerbada de oposición a las ideas sionistas se conoció como integracionismo (también llamado «asimilacionismo»), y afirmaba que el sionismo era análogo al antisemitismo, en la medida en que ambos niegan la condición de nacionales de un determinado país a los judíos.

La oposición al sionismo existía también entre el movimiento Bundista en Europa oriental, que buscaba la autonomía cultural de los judíos en los países donde vivían; así como de la mayoría de los judíos ortodoxos.

El impacto emocional del Holocausto (sacrificio religioso que consistía en la cremación total de un animal o el sacrificio que hace una persona en beneficio de otras), obligó definitivamente ha emigrar a Israel a numerosos judíos asimilados, socialistas y ortodoxos, refractarios con el sionismo.
Por otra parte, la población árabe de Palestina se opuso al sionismo, negándose a aceptar la partición del Mandato Británico de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe, según la recomendación de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947.

Desencadenándose una guerra que se saldó con el exilio de cientos de miles de árabes palestinos, la ampliación de Israel más allá de los límites previstos en el plan de partición de la ONU y la ocupación por parte de Egipto y Transjordania de la parte asignada al Estado árabe. Este conflicto se conoce como Guerra de Independencia de Israel en la historiografía israelí y como Nakba(desastre) en la árabe.

Dando origen a un conflicto, que 60 años después, aun continúa.
Para la Red Judía Anti-Sionista Internacional el sionismo es racista.

Ya que demanda poder político, económico y legal para las personas y culturas judías y europeas por encima de los pueblos y las culturas autóctonas. Y en consecuencia, el sionismo también es antisemita. Ya que busca convertir a los judíos en blancos, a través de la adopción del racismo blanco en contra del pueblo palestino.

A pesar de la necesidad de Israel de integrar a los mizrahi para mantener una mayoría judía, este racismo también se manifiesta en la marginación y la explotación económica de la poblaciónmizrahi socialmente pobre; implementado prácticas y políticas internas de discriminación contra los judíos de ascendencia mizrahi.


Esta violencia “racializada” también incluye la explotación de los trabajadores migratorios.
Por otro lado, para defender sus crímenes, el sionismo cuenta una versión de la historia judía que está desconectada de la historia y las experiencias de otras personas.

Promueve la narrativa del holocausto nazi como excepcional en la historia de la humanidad, a pesar de ser uno de muchos holocaustos, desde los aborígenes estadounidenses, hasta Armenia y Ruanda.

El sionismo separa a los judíos de las víctimas y los sobrevivientes de otros genocidios en lugar de unirnos a ellos.

Al igual que las conquistas imperiales y las ideologías genocidas de las Américas o de África, el sionismo conlleva la segregación entre las personas, la confiscación de la tierra, la limpieza étnica y la implacable violencia militar.


En Gaza, el estado israelí impide el acceso a la comida, al agua, electricidad, ayuda humanitaria y suministros médicos como un arma dirigida a las bases mismas de la vida humana.
A través de una islamofobia compartida y un deseo de controlar a Medio Oriente y Asia occidental, el Estado de Israel hace causa común con los cristianos fundamentalistas y otros que llaman a la destrucción de los judíos. Juntos, llaman a la persecución de musulmanes.

Esta promoción conjunta de islamofobia sirve para demonizar a la resistencia contra la dominación económica y militar de occidente. Continúa una larga historia de colusión con regímenes represivos y violentos, desde Alemania nazi hasta el régimen de apartheid de Sudáfrica y las dictaduras reaccionarias a lo largo de Latinoamérica.


A si mismo, el odio que la violencia y dominación militar israelíes generan hacia los judíos que viven en Israel y en otros lugares es usado para justificar más violencia sionista.
Más allá de concretar la creación del Estado de Israel, el sionismo determinó su política internacional de antagonismo y dominación militar hacia sus vecinos y estableció una sofisticada red global de organizaciones, grupos de presión política, empresas de relaciones públicas, clubes en universidades y escuelas para perpetuar las ideas sionistas en las comunidades judías y el público en general.

Estas organizaciones facilitan la difusión de la islamofobia.


Tocan los tambores de guerra en el exterior mientras presionan por una legislación represiva en sus países.

En Estados Unidos y Canadá, las organizaciones sionistas ayudaron a promover la legislación “anti-terrorista” convirtiendo todo esfuerzo organizado para apoyar al boicot, retiro de inversiones y sanciones contra el Estado de Israel, o para apoyar organizaciones palestinas, iraníes, iraquíes, libanesas y musulmanas, en sujetos a perseguir acusándolos de ayudar al terrorismo y cometer traición.

Sin embargo, están apareciendo fisuras en el edificio del sionismo así como en la dominación mundial misma de los Estados Unidos.

En la región, la resistencia extraordinaria por parte de Palestina y Sur de Líbano en contra de la agresión y ocupación israelí y estadounidense sigue en pie, a pesar de los recursos limitados y muchas traiciones.

El movimiento de solidaridad con el pueblo de Palestina y la confrontación con la política de los Estados Unidos e Israel está cobrando ímpetu en el mundo.

En Israel, este ímpetu lo vemos en el disentimiento creciente, que favorece las condiciones para retomar dos legados de los años 60:

Podemos agregar un creciente rechazo por parte de los jóvenes a participar en la conscripción obligatoria del ejército.

Otro ejemplo, son los “Shministim” jóvenes de 18 años que se niegan a ir a el ejercito, siendo llevados a la cárcel debido ello por periodos de 3 semanas para después sacarlos y preguntarles de nuevo y así va creciendo la espiral que nunca acaba pues el ejercito los llama constantemente.

Y los “Refusenik” que son soldados operativos que se niegan a atacar a la ocupada Palestina; ya que solo actuarían en defensa de Israel.

Sin olvidar de la ya citada Red Judía Anti-Sionista Internacional, que publicó el 1 de enero de 2009 una Carta Abierta en la que declaraban que su compromiso es el desmantelamiento del apartheid israelí, el retorno de los refugiados palestinos, y el fin de la colonización israelí de la Palestina histórica.

Y que tan solo persiguen acabar con el apartheid israelí, defenderse de la soberanía y los derechos de los palestinos a sus tierras, detener la destrucción de la agricultura y la de sus aldeas, desmantelar una pieza decisiva de la maquinaria de guerra global y terminar con el colonialismo sionista.

 

Distinguiendo entre Sionismo y Judaísmo
 



Judíos contra el sionismo



Ahmadinejad reunido con los grupos judíos anti-sionistas en New York
 



Rabino anti-sionista reflexiona sobre el entuerto de Israel
 



Rabbi Against Israel (Zionism)




Los “Shministim
 



Los “Refusenik” - Nacidos para ser héroes




Israelis Soldiers refuse to serve in Gaza



Alberto Arce desde Gaza
AUDIO

Nakba: 60 años de tragedia del pueblo palestino


 

El Congresista Ron Paul



Dr. Mads Gilbert desde Palestina
 



Reglas del terrorismo mediático Imperial en Oriente Próximo
 

 


George Galloway y la periodista de Sky New


 
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